
Esa muñeca/muñeco inflable, que te acompañó días y noches sin jamás poner mala cara o quejarse por la depilación o tener que updatear su perfil de facebook ¿merece pasar a la basura en una bolsa dentro de otra, amarrada de mala manera y a la rápida? Seguro que no, especialmente si puede ser tu nueva chaqueta.
Lo ví en Fleshbot.

:::corazón de látex:::: una vida pornodoméstica added these words on Feb 12 10 at 12:15 am[...] sido usadas como… muñecas inflables. Del mismo artista del que ya vimos las posibidades de la vida después de la vida, Sander Reigers, vienen estas pelotas que puede no sigifiquen un descanso en paz para tan abnegadas [...]