Esto es de lo más lindo que he visto en mucho tiempo, y viene desde Violet Blue. Son trozos de conversaciones [vía mensajes de texto] con operadoras en servicios pagados o, más brevemente, text sex services. Como puede verse en los logs, muchas veces distintas operadoras en distintos lugares hacen el rol de una sola, pero tampoco quien paga parece estar interesado en la continuidad de la conversación. Suena como humanos hablando en spam, o como si el spam fuera finalmente el lenguaje que nos une.
Una previsión oscura es un intento de representación/recreación de lo que es tener sexo para los hombres, auditivamente hablando, a partir de las entrevistas que Ricardo Greene hizo sobre el tema.
Y tan simple que me parecía a mí.
Escultura en bronce hecha por Elizabeth Stephens, pareja sentimental y artística de la gran Annie Sprinkle (juntas tienen ese estupendo LoveLab). Elizabeth coleccionó y convirtió en esculturas de bronce los calzones de estrellas del porno y los de académicas que trabajan acerca de la pornografía, como forma de homenaje.
Este trabajo es parte de uno mayor por entender las ecologías del hogar (la casa es pasado), y mezcla moho y fluidos humanos vistos por el microscopio (dos tipos de ecología) con el audio producto del intercambio entre sexo online y offline (otro).
Siempre es bueno contar con un especialista en remover lenguaje, no sólo capaces de sacar cualquier elemento de lenguaje de divas, sino de poetas, compositores, izquierdistas norteamericanos (si tal cosa realmente puede existir) y hasta curadores y críticos. A esta gente no se le va ni el más pequeño significante.
Y sí, es sobre Chatroulette, eso que nos está pasando en Internet gracias al adolescente moscovita Andrey Ternovskiy.
Como toda gran cosa que sucede en Internet, parece tan evidente y simple que suena raro no haya estado siempre ahí. Incluso la interfaz, en ese proceso involutivo que ha tenido desde la antigua era flash, gracias, gracias, tiene algunos toques IRC. Pero la lógica que opera es tan cruel como joven: tienes menos de 5” para ofrecerte a ti mismo. O, según tu oferta, los 5 segundos son del otro, antes que alguno cliquee en Next, como una cita MTV. Ya que el contacto es p2p, el juego es como un poker: puedes clickear infinitamente buscando algo si tu mano es buena, o quedarte con quien se quede contigo si eres más realista.
Vamos a lo que importa: ¿es el futuro del porno? Sí. Y no. Necesitas al menos dos personas, una a cada lado de la pantalla, lo que no ocurría antes (alguien recuerda a las estrellas del porno?). Necesitas dar para recibir, aunque ese dar y recibir puede ser flexible: puedes dar una mirada, o puedes dar exhibición, o puedes transar entre ambas cosas, al menos. Pero, en 5”, no puedes subvertir la lógica de mercado y tienes que ser explícito en tu oferta/demanda, o pasar más tiempo haciendo zapping hasta que ésta tenga venta, lo que mantiene el estado de las cosas.